QUE BUENO HABER ESTADO!

 

El Rally del Montevideo Classic me trae lindos recuerdos. Y es que cuando empecé con esto de seguir los clásicos por aquí y allá,  esta prueba fue una de las primeras que cubrí con mi vieja Canon. Tiempos donde lo principal era juntarse en la orilla vecina y disfrutar apenas el barco tocaba puerto, a veces en Colonia, otras en la mismísima Montevideo. Cuando la convocatoria era grande, y los anfitriones te hacían sentir como en casa. Y por fortuna, esas características que tenía este rally de ayer, hoy se mantienen en buena medida. A pesar del cambio generacional, que fue inevitable. Aunque unos cuantos mosqueteros de entonces hoy siguen dando batalla, lo que reconforta y mucho. 

Esta edición comenzó con una concentración en Carrasco, en el mítico Hotel Casino frente a la rambla. Los más de 60 ejemplares-entre uruguayos, argentinos y una tripulación brasilera- se formaron discipinadamente para luego iniciar, bajando la imponente rampa del hotel, la edición 39 de este encantador clásico rioplatense. Un Graham Paige del '29, recreación Indy, fue el primero en poner proa hacia el este, Lindísimo auto. Lo siguió el buque insignia del rally, el Hudson Súper Six de Cella. Luego, uno a uno los demás...los coupés venidos del V8 argentino, los Studebaker, Chrysler,Jaguar, Rover, MG, Fiat y tantos más. De ahí a Pando, y luego la pintoresca ruta 12 que baja a la península viniendo de Minas. Una delicia el camino, que nos llevó directo a Punta Ballena cuando el sol empezaba a esconderse. Impecable, como dicen los orientales.

Pero el sábado hubo que hacer kilómetros en serio. La Barra, Manantiales, José Ignacio, ruta 9, vuelta a Manantiales...y de ahí retomar el rumbo norte hasta Pueblo Edén, haciendo la 12 pero en sentido inverso. Otro paisaje, también un goce para los sentidos. Entrar a Viña Edén entre los racimos y trepando una pintoresca cuesta hasta la bodega, un bonus track...Un buen asado, la foto grupal y a la punta de nuevo que el día fue largo. La puesta de sol, otra vez, impresionante.

Domingo y fin de fiesta. Desde el histórico muelle Mahilos, a Montevideo por la costa, siguiendo por Portezuelo, Punta Colorada, Punta Fría -se acuerdan del circuito internacional?-, Piriápolis, Las Flores y La Floresta. Lugares que conservan el espíritu de la belle epoque, playas de arenas blancas y aguas mansas, nostálgicos testigos del último paso de la caravana.

La premiación, en el Audi Zentrum de Carrasco,  fue el broche de oro para un rally magnífico.

 

Resultados

Concurso de Elegancia por votación: 1o Graham Paige Baquet 1929 tipo Indy, Aníbal Reyes Oribe

Concurso de Elegancia por jurado: 1o Lincoln Continental 1941, Martín López

Premio FIVA : Hudson Super Six 1929, German Cella

Regularidad

Cat. Pre-guerra: 1o Ojero-Rodriguez, Ford A'31

Cat. post-guerra: 1o Vidal-Royo, Rover 90 '55

Cat. Contemporáneos I: 1o Symonds, Mercedes Benz 280 SL

Cat. Contemporáneos II: Aguerre-Pérez, Triumph TR6 '76

 


Fotos y Textos Miguel Tillous