El 23 de enero de 1955,
triunfa en los 1000 kilómetros de la Ciudad de Bs. Aires
la pareja argentina conformada por Enrique Díaz
Sáenz
Valiente - José María
Ibánez con una Ferrari Sport
por Julio M. Méndez
Peralta Ramos.

José María Ibáñes -
Enrrique Díaz Sáenz Valiente
Antecedentes
Una carrera que se había incorporado al
Campeonato Mundial de Marcas desde 1954 fueron los 1000
Kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, cuya
primera edición fue ganada por José Farina
y Umberto Maglioli con una Ferrari 375 MM.
Para 1955 no se
sabía si se iba a disputar
porque al no tener un escenario adecuado la carrera anterior
económicamente había dejado pérdida.
Su trazado, que había sido en el sentido contrario
a las agujas del reloj, abarcaba el circuito perimetral
del Autódromo Municipal, se salía a la
avenida General Paz en dirección a la autopista
Ricchieri, se volvía por la mano contraria hasta
el Puente de la Noria y de allí hasta la entrada
del Autódromo. Entonces los números no
cerraban; la gente para no pagar entrada se ubicaba a
los costados o en los puentes de la General Paz sin necesidad
de ingresar a las tribunas del Autódromo, se evitaban
el solazo de enero y el infernal calor de las tribunas
de cemento y se refugiaba a la sombra de los árboles
de la General Paz.
Para no perder la fecha en el calendario
mundial a último momento se decidió su
realización,
lo que conspiró para que los equipos oficiales
de Lancia, Jaguar, Aston Martin o Alfa Romeo, ante la
duda, desistieran de participar. Solamente se inscribieron
Ferrari y Gordini.
Para atraer al público se incluyeron las
coupés de Turismo Carretera que tendrían
una clasificación aparte. El circuito se alargó en
7 kilómetros a recorrer ida y vuelta por la Autopista
Richieri, empalmando con la General Paz, pero esta vez
en el sentido de las agujas del reloj, totalizando 17.136
metros.

Trintignant (Ferrari 3750) y Sáenz Valiente (Ferrari 4954)
Los inscriptos
La lista oficial contaba con 26 autos sport,
la mayoría concurrentes argentinos con los coches
existentes en el país, y 29 TC, incluído
un Alfa Romeo de 1900 cc berlina standard. En esta recordación
haremos referencia solamente a la categoría sport.
Por
cilindrada se dividieron con clasificación
aparte, en tres categorías: Más de 3000
cc; de 1501 a 3000 cc, y hasta 1500 cc.
En la mayor sobresalía el Allard Cadillac
de 5490 cc de los hermanos Franco y Carlos Bruno, aunque
no era el más potente. Luego estaban la Ferrari
375 plus de 4954 cc, 12 cilindros en V, de 335 HP, de
Enrique Díaz Sáenz Valiente-José María
Ibáñez, ambos campeones argentinos de la
categoría sport; el equipo oficial Ferrari con
dos modelos nuevos, uno de 3750 cc, 6 cilindros y 330
HP, en experimentación, con un chasis más
corto y liviano, firme candidato al triunfo junto con
el anterior, para la pareja ganadora de Le Mans, Maurice
Trintignant y José Froilán González,
y otro de 3000 cc, 4 cilindros y 270 HP, para Umberto
Maglioli y el argentino Clemar Bucci. Gordini contaba
con dos coches: uno de 3000 cc para el francés
Elie Bayol y el norteamericano Harry Schell, y el otro
de 2500 cc para los argentinos Adolfo Schwelm Cruz y
Pedro Llano, máquinas a las que no se les asignaban
chances para la victoria por su reconocida fragilidad.
Tampoco a una Maserati con motor Ford de 4600 cc de "Carming"-Guimarey.
Del
parque argentino sobresalían las Ferrari
375 cerrada de Roberto Bonomi y Florencio Castro Cranwell,
la 375 MM de Carlos Najurieta y César Rivero y
un Jaguar C Type 3500 cc de Millet-"Gabin".
En la categoría hasta 3000 cc, además
de las Gordini figuraban las Ferrari 3000 cc, 4 cilindros,
de Luis Milán-Elpidio Tortone; la cerrada modelo
250 V12 de 3000 cc, ganadora en Rafaela de "Larry" Rodríguez
Larreta-David Speroni; la 212 Inter de 2560 cc conocida
como "la niña bonita" de Ángel Maiocchi-Carlos
Lostaló; una similar pero con diferente carrocería
de los hermanos Jorge y Oscar Camaño; varias veteranas
de 2715 cc y dos Maserati A6GCS nuevas, de 2000 cc de
José Manuel Faraoni-Ricardo Grandío, y
Alejandro de Tomaso-César Reyes, la primera de
ellas inscripta por el Instituto de Cultura Física
de la Policía Federal.
El guatemalteco Jaroslav Juhan
inscripto con el mismo Porsche Spyder 550 de 1500 cc, 4 árboles
de levas y 220 HP, con el que se había clasificado
tercero en la Carrera Panamericana de Méjico,
junto con algún Porsche común, uno con
chasis Gordini y motor Porsche construído por
el ingeniero Kurt Delfosse, dos Simca Gordini locales
de 1500 cc y dos Abarth Cisitalia de 1100 cc de Badaracco-Tornquist
y Sagesse-Sedano Acosta, cerraban la lista de los inscriptos
de la categoría menor.
Se les pidió a los pilotos de los TC el
máximo de atención para circular por el
lado derecho de los tramos rectos en razón de
la mayor velocidad de los sport más potentes,
cercana a los 300 km. por hora, para evitar posibles
accidentes.

Por Av. General Paz,
llegando a Puente de la Noria, se ve a la Maserati 2000 de De Tomaso-Reyes
(similar a la ganadora en su categoría
de Faraoni-Grandío) seguida por la Ferrari 2560 de los hermanos Camaño
La carrera
Luego de la clasificación del sábado
la grilla se conformó con filas de cuatro y tres
coches, alternadamente, según los tiempos obtenidos.
Sáenz Valiente, Trintignant, Bonomi y Najurieta
formaban la primera fila. "Larry" que había roto
el diferencial de su Ferrari el día anterior,
luego de trabajar toda la noche sus mecánicos
para ponerlo en condiciones, llegó faltando 10
minutos para la largada y fue excluido.
Con un calor de 34
grados se largó la prueba
tomando la punta Trintignant seguido por el Allard Cadillac
de Franco Bruno al que pronto pasaron Sáenz Valiente,
Najurieta y Schwelm Cruz. Los TC largaron 2 minutos más
tarde. La primera vuelta se cerró en el siguiente
orden: Sáenz Valiente, Trintignant, Bonomi, Maglioli,
Bayol, Schwelm Cruz, Najurieta, Faraoni, Milán,
Juhan, De Tomaso, Camaño y el resto.
La lucha se circunscribió entre Trintignant
y Sáenz Valiente quienes anduvieron varias vueltas
muy prendidos alternándose en la punta hasta que "Patoruzú",
aplicando la mayor potencia de su máquina en las
rectas consiguió doblegar al francés alejándose
paulatinamente y conduciendo con notable maestría.
Ya
habían abandonado en la primera vuelta "Carming"-Guimarey
(Maserati-Ford), y el Jaguar de Millet; también
Mayol-Gobbi (Porsche 1500). En la octava se quedó la
Ferrari de Bonomi por problemas de lubricación.
A las
20 vueltas, momento en que comenzarían
los relevos, Sáenz Valiente le llevaba a Trintignant
1' 15", ventaja que acumuló andando muy fuerte
para estar a cubierto para el momento del cambio de pilotos.
Tercero estaba Maglioli, cuarto Bayol y quinto Schwelm
Cruz, a una vuelta.
Subió Ibáñez a la Ferrari
mientras Froilán González reemplazaba a
Trintignant y comenzó el momento de mayor emoción
de la carrera ya que "el Cabezón" comenzó a
descontar vuelta a vuelta al puntero hasta quedar a 40" de
Ibáñez, en cuyo transcurso batió el
record de vuelta en 6' 6" 1/10 a un promedio de 168.504
km. por hora. Pero en la 28 rompió la bomba de
nafta y optó en una maniobra incomprensible cortar
camino y volver al box por el pasto en vez de seguir
el contorno del circuito, por lo que fue descalificado.
Las malas lenguas aseguran que lo hizo para ocultar que
el motor no iba más.
Con el camino despejado Ibáñez dosificó su
marcha la que se acentuó con el abandono de la
otra Ferrari oficial al comando de Bucci en la vuelta
34, cerca de los boxes, por un desperfecto igual que
se trocó en descalificación al aceptar
ser empujado por espectadores que se encontraban en el
lugar.
A esta altura sucedió un imprevisto que
puso otro toque de emoción a la carrera. Corriendo
a una velocidad cercana a los 280 kilómetros por
hora, Ibáñez tuvo la mala fortuna de atropellar
un perro que se cruzó imprevistamente en el camino,
lo que produjo la rotura de los conductos de agua, por
lo que tuvo que efectuar tres paradas en su box para
solucionar el desperfecto, que en total lo demoraron
en aproximadamente 20 minutos, momento en el cual pasó a
la punta César Rivero con la Ferrari que compartía
con Najurieta.
En ese momento la clasificación era: Rivero
(Ferrari 4.500), Ibáñez (Ferrari 4954),
Grandío (Maserati 2000), Juhan, en notable actuación
cuarto con su Porsche 1500, y Oscar Camaño (Ferrari
2560).
La punta volvió a cambiar en forma definitiva
al reemplazar Najurieta a Rivero y pasar al frente Sáenz
Valiente, quien a su vez lo había hecho con Ibáñez.
Al
cumplir la vuelta 58 y ante la algarabía
de los aficionados, el director general de la prueba,
Francisco Borgonovo, le bajó la bandera a cuadros
a Sáenz Valiente cuando cruzó la meta consagrándose
vencedor, dándole a la casa de Maranello los primeros
8 puntos para el Campeonato Mundial de Marcas, hecho
aún más destacado por tratarse de un equipo
particular, visto la debacle producida en los coches
oficiales.
La tarea cumplida por la pareja argentina, tanto "Patoruzú" guiando
la mayor parte de la competencia en forma brillante,
como Ibáñez, el complemento ideal de aquél,
fue fundamental para establecer una neta superioridad
sobre los demás competidores.
Por su parte la categoría intermedia, que
fue la más numerosa, fue ganada por el binomio
también argentino, Faraoni-Grandío con
su Maserati 2000, revelándose este último
como un promisorio valor, ya que con sólo 20 años
hacía su debut en el automovilismo, secundado
por un hombre experimentado como lo era Faraoni, piloto
de la Mecánica Nacional.
Y por último, el increíble Juhan
con su pequeño Porsche 1500, al que condujo durante
toda la carrera, clasificado cuarto en la general y primero
en su categoría, solamente aventajado por las
Ferrari más potentes y la Maserati de Faraoni-Grandío,
precediendo a su vez a los coches de la categoría
hasta 3000 c.c. .

Porsche
550 de Jaroslav Juhan, ganador hasta 1500 c.c.
Clasificación general final
1º Nº 4 E. Díaz Sáenz Valiente
/ José María
Ibáñez - Ferrari 4954
- 6h 35' 15" 4/10 - 58 vtas.
2º 8 C. Najurieta / C. Rivero - Ferrari 4500 - 6h
40' 12" 1/10 - 58 vtas.
3º (1) 30 J. M. Faraoni / R. Grandío - Maserati
2000 - 6h 37' 49" 5/10 - 56 vtas.
4º (2) 34 Jaroslav Juhan
- Porsche 1500 - 6h 40' 53" 9/10 - 56 vtas.
5º 14 E. Bayol / H. Schell - Gordini 3000 - 6h 41'
51" 9/10 - 54 vtas.
6º 26 Jorge y Oscar Camaño - Ferrari
2560 6h 38' 14" 9/10 - 53 vtas.
7º 32 A. de Tomaso / C. Reyes - Maserati 2000 6h
36' 40" 6/10 - 52 vtas.
8º 18 L. Milán / E. Tortone - Ferrari 3000
6h 36' 01" 7/10 - 51 vtas.
9º 48 P. Badaracco / "Emart" Abarth-Cisitalia
6h 39'27"1/10 - 44 vtas.
10º 24 A. Maoicchi-C. Lostaló Ferrari
2560 6h 35' 17"4/10 - 42 vtas.
11º 22 A. Piano / M. Schoeder Ferrari 2715 6h
42' 48" 3/10 - 42 vtas.
12º 38 Kurt Delfosse - Porsche-Gordini 6h38'22" 8/10
- 39 vtas.
Promedio del ganador 150.872 km por hora
Ganadores de la categoría
hasta 3000 c.c.
Ganador de la categoría hasta
1500 c.c.
Consideraciones al margen
de la carrera.
1) Juan Manuel Fangio, que había ganado
el domingo anterior el Gran Premio de Fórmula
1 con su Mercedes Benz, soportando un tremendo calor,
estaba entusiasmado por correr a medias la Ferrari de
Sáenz Valiente. Algo habló con éste
porque consideraba al piloto y a su máquina con
posibilidades concretas para ganar, intuyó que
a los alemanes no les iba a gustar que participara, teniendo
en cuenta su compromiso con la Mercedes para el domingo
siguiente en el Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires
y desistió de hacerlo. Un tanteo similar hizo
Alberto J. Armando, auspiciante de Oscar Gálvez
pero éste prefirió correr su TC porque
la carrera le daba puntos para el campeonato argentino
de la categoría.
2) El éxito de los pilotos argentinos hizo
que hubiera conversaciones con Nello Ugolini, director
deportivo del equipo Ferrari acerca de la posibilidad
de que corrieran las 24 horas de Le Mans. Ferrari acondicionaría
el auto, proveería combustible, aceite, neumáticos,
etc. pero lamentablemente esa posibilidad nunca llegó a
concretarse.
3) El trato de la pareja ganadora fue: "El que rompe,
paga lo que rompe y si hay algún premio se divide
por mitades." Roturas de importancia no hubo y al premio
de 85.000 pesos los vencedores se agregó un millón
de liras de la casa Pirelli de Milán para quienes
calzaran sus neumáticos. Al hacerlo efectivo, Sáenz
Valiente se sorprendió porque Ibáñez
se negó a aceptar un solo peso. "El coche y los gastos
los puso usted, ¿cómo voy a aceptar un premio
si me dejó correr gratis?". (Un gesto ejemplar vigente.) |