Rally “19 Capitales” - Gran Premio del Uruguay
Por: Rafael “Turbo” Manrique
A fines de la década de 1920, se conocía el “Circuito de las 19 Capitales” en Uruguay. Recorría un trayecto en sistema de “trébol”: ciudades, poblados y paisajes variados gustaban de participar disfrutando de bellos automóviles.
Desde su inicio, la modalidad competitiva fue estrictamente regularidad. Promedios solamente impuestos por la organización. Con los años, caminos y automóviles fueron mejorando la velocidad y cumpliendo elevadísimas propuestas. A finales de los años 1960, cambiaría de nombre para pasar a llamarse Rally “19 Capitales”.
La tarea notable del Internacional Automotor Uruguayo fue clave. Tal así, el evento “19 Capitales” se mudaría a carreras de Velocidad Pura. Fueron 14º ediciones, reproducciones sin interrupción iniciadas un 11 de Enero de 1968. El lanzamiento tuvo lugar alrededor de las 21 horas, ocurrido en la rampa ubicada en la Avenida 18 de Julio, en pleno corazón de la Plaza Cagancha de Montevideo, epicentro del evento.
Otro hito fue 1971, cuando la prueba se denominó con su nombre tradicional: Rally “19 Capitales” – Copa de “Oro” Premio “Pocitos”. Correría 3.000 kilómetros y nuevamente la Asociación Uruguaya de Volantes y el Club Uruguayo de Rally, pugnarían por auspiciantes y medios locales. Es decir, Diario “El País”, Radio “Sport”, Tele “Doce”, Martini. El arribo se produjo con 24 participantes, en la Rambla Pocitos bordeando la Avenida Pocitos, a unas 40 cuadras de la Plaza Gomensoro y ante unas 250.000 personas ubicadas recibiendo a los desafiantes que terminaron la competencia en plena capital.
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Molins-Ruibal en la largada a bordo de Ford Escort perteneciente a la Comisión de Concesionarios de Ford de Uruguay |
Entre las categorías, la Sub-Clase “A”, las Clases “A”, ”B” y ”C”, mostraban autos traídos desde Argentina, Brasil y Paraguay. También equipos uruguayos especialistas en rally. Se mezclaron algunos equipos de fábrica, concesionarios y de importados. Se daba cita la gran variedad de automóviles e inscriptos para dicha ocasión. Autos veloces y rendidores, largas y duras rutas, barro, terrenos malos, chubascos, mal estado del itinerario, banco de pruebas, calidad, trazado. Standard, preparados para Grupo 2, los BMW 2002 TI, Saab 96 Montecarlo y Ford Escort Evol. Mk Evol. I Twin Cam 1600 cc. Por último, estaban los “Lentos” instaurando el orden plástico, y su potencia en lo que a motor se refiere. Comúnmente, se conocen como coches “pisteros”, utilizados en el autódromo El Pinar.
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Viraje de un Saab sueco durante una de las ediciones |
La última realización al viejo estilo en 1981, ocurrida en el mes de Marzo, ofrece otro Gran Premio “19 Capitales, Copa de Oro”, abarcando sus 4 etapas de 2.300 kilómetros y unos 14 Primes Clasificatorios a recorrerse. Tomaron la responsabilidad, como antes, las dos instituciones antes mencionadas: la Asociación Uruguaya de Volantes y el Club Uruguayo de Rally. Fiscalizó el Automóvil Club del Uruguay, cobrando importancia ante la FIA [Federation Internationale del Automovile]. Se disputó como fecha del Campeonato Sudamericano de Rally, la fecha inicial. Dividido entre argentinos, brasileños y uruguayos. Estableciéndose divisiones A, B, C, D, nomenclaturas CODASUR, la E categoría “Standard”, todas bajo órdenes de 57 anotados y arribando 20 tripulaciones al final en Pocitos.
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Itinerario típico de la “19 Capitales” |
Derrotero de la célebre “Londres-Mexico” |
La visita ilustre
El automovilismo uruguayo dio puerta libre y grande hacia Europa, donde era gran suceso la actividad. América se conocía por medio de informaciones, oficialmente no era considerado como lugar donde se practicara el automovilismo. Uruguay siguió los pasos tecnológicos del progreso y llegaría al país un Rally Internacional como lo fue el Daily Mirror Raid “Londres-México”, unos 26.000 kilómetros de rutas inimaginables y un Reglamento Original. En Sudamérica, la prueba logró atravesar por territorio de Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Panamá. Largando desde el Estadio Wembley, en Gran Bretaña, el día 19 de Abril de 1970, a las 10.30 horas de la mañana londinense con intervalos de un minuto entre cada auto participante. Conmemoraría el comienzo de la Copa Mundial “Campeonato de Fútbol” en el mes de Junio de 1970 en México.
Aprovechando la ocasión, los uruguayos, héroes vencedores del camino, dialogaron con directivos y personalidades de la organización, del diario inglés “Daily Mirror” y la asociada [RAC] Royal Automobile Club. Posteriormente, pilotos y navegantes reconocidos entre los mejores del mundo en ese entonces, dejaron material y confraternizaron en el encuentro.
Se vio en acción a 5 categorías divididas en “A”, “B”, “C”, “D” y ”E”, y divisiones entre particulares “no patrocinados” por empresas que producen vehículos y equipos oficiales de fábrica.
Principalmente, la “Londres-Mexico” estaba planteada como un “Rally-Safari-Aventura-Competencia”, una especie de “Rally-Marathon” sobre automóviles de serie. Otra posibilidad sería un rally abierto a todos los vehículos de motor de pasajeros de 4 ruedas de cualquier especificación. Obsérvese la denominación “vehículos de pasajeros”, sería como “la gran aventura” y... ¿..a quién no le gustaría correrlo..?
La prédica dio sus frutos y los uruguayos aceptaron las opiniones reglamentarias, teniendo lo que técnicamente se conoce como “tramos” prácticamente de Velocidad Libre, denominándose “Primes”, por primera vez en la historia. Singulares hechos se dieron al intervenir en el evento. Los conductores, para no ser interceptados por la policía, cubrían “números identificatorios” durante algunos desarrollo de la carrera. El Reglamento así lo permitía: clásico “ingleses tramposos”, “cosa de locos”...
Luego de haber realizado embarque marítimo hasta Río de Janeiro, Brasil, los días 8 y 9 de Mayo, la travesía aunaría su marcha para el Puerto de Colonia, donde desembarcarían los autos para ir rumbo a Montevideo el día 11 de Mayo de 1970; al día siguiente la caravana estaría por Buenos Aires, Argentina.
Tocando extrema parte de la Cordillera de los Andes, el periplo fue hasta Buenaventura, Colombia. Un 22 de Mayo arrancaría desde Cristóbal, Panamá, llegando por medio de buques el día 24 de Mayo, donde los animadores ya emprenderían el tramo final en tierra hasta ciudad de México, arribando al Estadio Azteca el 27 de Mayo de 1970.
Presencia de grandes
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El equipo Peugeot llevándose los laureles en 1981 con la tripulación Alcuaz-Griwieniec a bordo del modelo Peugeot 504 TN, Clase “D” Codasur, auto Nº 403, con un tiempo de 10h54m00s |
Son muchos y conocidos los que se animaron a correr la “19 Capitales”. Entre ellos mencionamos: los Hnos. Ruesch, Pasalacua, Brandalissi, Antonio Yebra con Jorge Luis “Bicho” Del Buono. Walter Tadey, Sebastián Ramírez e Ignacio Galárraga. Además, Francisco Talone, Roberto Larteguy, Horacio Luchetti, el infaltable Gonzalo Barceló [p], los Hnos. Esteguy del Equipo Antelo. Asimismo, R. Bittar, Hugo Nieves, Fernando Dumont, Jorge Schussomuller, Juan Carlos Calvo, Etele de Barat, Hector Risso, Pedro Federer, entre otros. Los locales Federico West, “El Beto” y “Rody” Branda, Luis Etchegoyen, Gustavo “El Canario” Trelles. Otros pilotos: Francisco Goes, Raúl Fraga y Antonio Planella.
También incursionaría nada menos que Francisco “Pancho” Alcuaz, corredor ovacionado por la gente en Uruguay y ganador de la edición 1981. Al término de la competencia, en Rambla de Pocitos, una multitud lo esperaba. Su manejo mejorado, seguridad dominante, con un estado del vehículo ideal, andar fuerte y con situaciones comprometidas. Siempre con el Equipo Oficial Peugeot, dirigido por Forest Greene, funcionó con 3 autos en la ocasión. Unidades Peugeot 504 TN de la Clase “D”, acompañadas formando equipo con Carlos Alberto “Pájaro” Garro y el uruguayo Miguel Ameglio, navegado por R. Rossi. Ellos corrieron con el Nº 402 en sus puertas y arribaron en 2º lugar de su clase con un tiempo de 11h39m46s.
Gabriel Rodolfo Raies fue de la partida con el elegante equipo presentado en 1975, que llevó cinco Fiat 128 IAVA a la prueba. Resultados: ubicaron en el podio a Luis Macri y Jorge Luis “Bicho” Del Buono con un primer puesto. El inolvidable Jorge Raúl “Caballo de Lona” Recalde, navegado gentilmente por Horacio Moyano, ganaría la edición de 1979, logrando experiencia al “cruzar el charco” y llegar a la otra margen del Río de la Plata. Y no nos olvidemos de Juan Carlos “El Negro” Rizutto, que piloteó una “mítica” Fiat 125 B en todo su esplendor.
Comentarios
En años venideros, la prueba desaprovecharía el prestigio que logró. Siempre en el mes de Febrero, las ediciones corridas tan brillantemente decayeron. Largos períodos sin tener apoyo suficiente de nadie, esta competencia transitaría caminos de tierra firme hasta caminos suaves y con muchas piedras sueltas, que obligó a marcar un antes y un después en la tradicional carrera en Uruguay.
Se hacía necesario convertirla con reglamentos de rallies. Realizaciones, Fiscalizaciones Oficiales, etc. como se desarrolla en todo el Continente Sudamericano. Es la máxima del automovilismo rutero uruguayo y una clásica esperada cada año.
Rescato también ejemplos. Corrieron Ford Taunus 1500 Coupe, producidos en Uruguay. Eran tripulados por el binomio uruguayo Ernst-Camy, con el Nº 222 y clasificó 2º en la Clasificación Final General. Con 172 puntos, liderando la 1º clase “B” en 1971. Con rutas cerradas vecinales, polvorientas y resbalando en banquinas pedregosas. Obtuvieron éxito al ascender a pruebas de niveles Nacionales e Internacionales. De Gran Premio “subiría” a los Calendarios Anuales de FIA y con los años sería reconocida candidata al Campeonato Mundial.
Momentos especiales, según cuenta la leyenda de los pilotos argentinos y extranjeros. ¿..Por qué..? la ausencia y no participar. Compromisos de correr en Argentina, la “época dorada” de aquel Turismo Pista o simplemente Rally. Esto origina una creciente cantidad de notables que no fueron de la partida.
Volver a vivir
Todo implicaría el surgir de grandes iniciativas. Los Grandes Premios de “Carretera de Argentina” y el Gran Premio del Uruguay, Copa Lubricantes “ANCAP”. Ambas pruebas se colocaron a la altura de las circunstancias. Un emblemático automovilismo deportivo del Río de la Plata. Clubes Nacionales reedita, desde 2003, una carrera “Histórica” con la colaboración de Argentina.
Transparencia y ética sobresalieron en Marzo de 2005, cuando la CDACU (Comisión Deportiva del Automóvil Club del Uruguay) y su director Jorge Tomasi, impulsaron motores de Gran Premio, realizándola con coches de época. Velocidades controladas, nada era fácil... un “examen internacional” para ambos países. Anécdotas, marcas de automóviles y los nombres de viejos pilotos, retornaron al ruedo de la mano de esta competencia.
Anfitriones y delegaciones extranjeras intervinieron durante el “Gran Premio Histórico del Uruguay”, su denominación actual. La prueba se caracteriza por su extrema dureza. Trayectos de tierra, balasto, asfalto, caminos de sierras, trabados con subidas y bajadas. Lugares desconocidos al turista. Ripios como en ciudad de Castillos (Departamento de Rocha) o el Camino del Indio, Prueba Clasificatoria diseñada con 12 Km. que obliga a iniciativas con recorridos planteados por la organización. Ciertos competidores extranjeros se manifestaron sumamente conformes con el trazado exigente y sus bellos paisajes. Asiduamente, se mantienen ritmos de Regularidad con atajos tan variados e intensivos a la vez.
El año último retornaría a sus orígenes y la experiencia obtenida de los propulsores responsables: “19 Capitales Histórico”, un auténtico y verdadero acontecimiento automovilístico para el Uruguay.
Las restauraciones
Es común rescatar y restaurar autos. Cruzar glorias en la ruta e inmortalizar “viejas” aptitudes. Si bien costosos, son por demás valiosos culturalmente. Los suecos habían establecido en 1937 la Industria Aeronáutica, luego convertida en SAAB, fabricando el modelo Saab 96 Sport Montecarlo, conducido por José Luis Aldabadle de Uruguay, con solamente 850 c.c. y equipado por medio de 3 carburadores, que aún hoy está en vigencia con el binomio “rioplatense” Carlos Quarta y Ricardo Duhart.
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El conocido Auto Unión Coupe partiendo ante la presencia de nutridos espectadores |
Estrellas: un DKW Auto Unión “Orfeo Negro” Sounderklass de 1957, conducido por Carlos Bellini, ganador del Gran Premio Argentino de 1959. Hoy en manos de Sergio Méndez, uruguayo nacido en Tacuarembó.
FORD de EE.UU, subsidiaria de Inglaterra, vino con aquel famoso Ford Lotus Cortina 1600 c.c. de competición. Manteniéndose salvado por medio de la familia Lastreto. Asimismo, Ford Escort Evol. Mk I Twin Cam 1600 c.c. llevado por Fernando Alvarez, con 2 carburadores Weber doble boca horizontales motor Lotus.
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| Coupé Fiat 1500 de Manuel Urrea, derrapando en el exigente terreno del Gran Premio |
Década de 1970, se presentaron Ford Escort RS 2000 c.c., tripulado por Enrique Mantero en su momento y hoy por Rogelio Ramírez. Otros, Rodolfo Puig con su BMW 2002 Alpina, auto preparado por la fábrica BMW Alemania. Además, berlinas Fiat 1500 Coupe, manejadas por los argentinos Manuel Urrea y su señora Alba de Urrea. El Fiat 147 Rally 1300 c.c., perteneciente a Julio Berges, tripulado por los Hnos. Moreira, aquellos preparadores del período espléndido del Rally. Quién imaginaba, hasta un “pequeñito” Fiat 600 Abarth Twin Cam de Gustavo Valiente estuvo en la línea de largada.
Verdadero suceso al paso de la caravana. Amantes de esta actividad, volcarían desde largos e innumerables saludos efusivamente hacia los participantes. No faltaría la clásica postal del niño escolar portando sus guardapolvos, los colegios dirían presente dando “gritos” a las gloriosas marchas de las “Cupecitas del Ayer” que andaban en fincas sudamericanas.
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