La Regularidad en la Argentina
Nota: Rafael “Turbo” Manrique
Dicen que el tiempo está intacto para las competencias automovilísticas, disputar el vicio de correr y pasar un buen rato agradable peleando con la velocidad, el control de las hojas de ruta, luchar con el velocímetro, etc. Los amigos de por medio y el afable paisaje presentado en cada prueba.
Volvamos a ilustrar simplemente lo que fue en su momento, durante los años de automovilismo “amateur”, los Campeonatos oficiales ofrecidos por el Automóvil Club Argentino acercándonos a la relación entre persona y los automóviles de competición, que principalmente ocurrieron en las décadas del '50 y '60 en la Argentina.
Escudería Norte Regularidad.-
Si indagamos los relojes, esta institución es la encargada de llevar adelante el trabajo de controlar las pruebas de rally que se corren en el país entero. Nació en el Gran Buenos Aires, precisamente en la localidad de Florida, al norte de la Capital Federal.
Desde sus instalaciones se programan grandes cantidades de eventos característicos de la actividad regularistas. Tenemos en Zonales o Clubes y Asociaciones que requieren sus servicios correspondientes.
Colabora durante los Grandes Premios y Campeonatos Oficiales, distribuidos por el Automóvil Club Argentino, por ejemplo: el Campeonato Argentino de Regularidad Sport Histórico y de Regularidad Autos Históricos, Certamen Sport, rallies históricos de ruta y circuitos, además presenta la alternativa de trabajar solamente en los autódromos brindando la atención a pilotos y clientes durante las competencias haciendo su cronometraje, performance generales y se evalúan tiempos de cada uno en la carrera.
 |
El autor de la nota junto al Sr. Hugo Baldelli, próximo a cumplir su Bodas de Plata en el mundo de la regularidad. (Foto tomada año 1995) |
En forma reciente, adquirió nuevos aparatos instrumentales de “cronometrajes” de ultima generación y tecnología de avanzada, incluyendo el GPS, de gran ayuda a la hora de desarrollar los ejercicios matemáticos sobre la tabl
Pasaron muchas figuras desde aquel momento en que Argentina comenzó con la practica de regularidad, vimos los comienzos con los hermanos Del Buono, Héctor y Jorge, luchando con los relojes de ruta o rally a la hora de largar. La confianza de organizar torneos, apoyar la actividad desempeñada en Mar del Plata.
Siempre y primordial fue la regularidad en ruta, hasta que la Escudería tomó decisiones de conservar el espíritu de “antes” y las nuevas generaciones conocerían aspectos de las reediciones de muchas “vueltas”, introduciéndonos a nosotros de lleno en la actualidad y recordándonos el automovilismo a todo pulmón... ¿...volverán aquellas épocas...?
Vuelta a la Mar y Sierras.- TC del Ayer.-
La “Mar y Sierras” fue una de ellas, en su mayoría bordeando nuestras costas del Atlántico Marítimo Argentino y la perfecta combinación de acaparar caminos asfaltados de ruta y utilizar la tierra para abrir el destino de la competencia.
 |
El triunfo le correspondió al recordado Juan Manuel Fangio, navegado por Antonio Elizalde. Es observado en la imagen a punto de partir con su Chevrolet Stovebolt - Blue Flame Coupe Master 85 - Serie “K” de 1940, que establecería un tiempo de 8h36m04s promediando los 114.253 Km de competencia. |
Asimismo, llevó el emblema de planificarla en un “Circuito Mar y Sierras”. La demostración se produjo a cabo como Premio “Mar y Sierras” en el mes de Abril del año 1942 y fue establecida por la gente ligada a la Comisión de Turismo de Mar del Plata, que aportaría su promoción al turismo para la región, teniendo en cuenta que no debía interferirse con la temporada de verano en la ciudad balnearia, por tal motivo se organizaría una prueba allí, iniciándola desde el Parque Camet a las 6 hs. de la mañana. Teniendo una sola etapa, cuyos participantes eran unos 34 fieles corredores que iniciaron la prueba. Su recorrido era de 934 Km.
Tuvo muchas alternativas de noche, nieblas, tierras polvorientas, los campos, puentes, pantanos, neutralizaciones, hojas maestras, etc. Es de recordar que dicha prueba había sido originalmente planeada para el mes de Marzo, pero los fuertes vientos y tormentas ocurridos en aquella zona obligaron a una suspensión.
 |
Este “Circuito” sintetiza todos los valores del “Camino del Gaucho”, donde la naturaleza y la cultura se hacen presente. Con áreas naturales protegidas, de excepcional interés con lagunas y humedales, y poblados históricos. |
Sobre la carrera, podemos decir que era amplia en sus recorridos y presentaba un itinerario simple con una largada y llegada en Mar del Plata, después atravesando por Villa Gesell, Ayacucho, Balcarce, Tandil, Coronel Pringles, Energía, Necochea.
Argentina.- Nuestro país vivía ajeno a lo que sucedía con la Segunda Guerra Mundial, llevaba más de dos años sin el abastecimiento de materiales en los combustibles, cubiertas, clases de repuestos, neumáticos para los ómnibus que fueron reemplazados por los tranvías de la época. Llegando al caso se continuaba con la organización de las carreras. El racionamiento no estaba muy lejos, ya que las carencias eran cada vez mayores, antes de establecer el cierre definitivo por los trágicos acaecidos en Europa.
Mas de la “Vuelta”...
En 1948, la prueba fue organizada por entidades comunes como el ACA [Automóvil Club Argentino] y el MDPAC [Mar del Plata Automóvil Club], quien propuso nuevamente para el mes de Abril la Segunda Edición del Premio “Circuito Mar y Sierras”, Copa “Challenger” dividida en una sola etapa de competencia y la distancia comprendía los 1.045 Km, siendo el circuito similar al anterior. La proyección alcanzaría los 500 kilómetros, que eran sobre el pavimento y el resto se definiría a través de la marcha a causa de lluvias intermitentes que producían como una especie de tendido “barrial” ocultándose en el trayecto programado para dicha ocasión. Además, tuvo una participación especial el anegamiento de los caminos de tierra, siendo la mayoría intransitables para los corredores de la prueba. A causa de la situación, muchos pilotos decidieron calzar neumáticos tipo “pantaneras” y así siguieron en la competencia.
Los 72 inscriptos anotados en dicha oportunidad largaron a las 6.45 hs, de mañana. Es de destacar que al principio existieron los intervalos de 10 seg., que fueron elegidos por los organizadores, acaparando el orden de una salida sobre la cinta asfáltica durante varios metros, permitiendo así la disgregación del lote sin tener los problemas en la polvareda.
 |
Primer plano del ganador, Oscar Alfredo “Aguilucho” Gálvez, acompañado por Federico Herrero a bordo de un Ford V8 Coupe y empleando un tiempo de 8h26m50s a un promedio de 123.709 Km. Se clasificaron unos 18 participantes, de acuerdo a las planillas clasificatorias finales de la competencia. |
La palabra del Quíntuple Campeón del Mundo de Fórmula 1, estuvo representada en una opinión rescatada en “Nuestra Sociedad”, editada por el Sindicato de Prensa de Tres Arroyos con Proyección Nacional dentro de la sección “Quién es Quién” y publicada en el mes Agosto 2005 -ver sitio web www.nuestra-sociedad.com.ar , dirigido por el Sr. Omar Alonso. A continuación citamos los apuntes pertenecientes del ex-colaborador y desaparecido Juan Pablo Pérez Vassolo, en la nota titulada “Fangio en Tres Arroyos” y publicada en 1987, quien fuera amigo personal del “Chueco de Balcarce”, donde rememora su vida deportiva.
Primero hace referencia a su forma de ser y nos brinda lo siguiente:
“...El astro del automovilismo mundial de todos los tiempos, para la mayoría de los técnicos y entendidos el más grande que ha girado en los más famosos circuitos del mundo, luego de su retiro definitivo de las pistas pasó a ser una especie de embajador deportivo argentino...” “...Voló durante años por todas partes del orbe inaugurando exposiciones de automóviles, probando circuitos y autódromos a inaugurar, bajando la bandera a cuadros a distintos campeones del mundo, visitando fábricas para inaugurar nuevos modelos...” “... Fue recibido por reyes, príncipes y presidentes de distintos países...”
Esta vez, la ruta fue como ilustramos en la reproducción de la figura que vemos a continuación.
 |
En Tres Arroyos bajarían por los caminos que conducían a Orense, pasando por Hueso Clavado. El ingreso se producía por el Cementerio, y se cruzaba la Av. de Palmeras [hoy conocida como San Martín] por la mano derecha. Asimismo, la estación de servicio de YPF cuyo dueño fue el Sr. Binetti, que prestó sus instalaciones para el palco de autoridades, brindando así un acontecimiento inédito para el pueblo de Orense.
En aquel momento, hablar de automovilismo era fundamental decir “TC del Ayer” o las “Cupecitas”, que seguían adelante con su tránsito y desempeño de etapas memorables del Turismo Carretera andando y andando... por senderos y caminos, para luego estar en ruta definitivamente.
El TC, con los años ya ponía en marcha sus 1.000 Km de recorridos repartidos en Grandes Premios. Además, las velocidades, el peligro, la aventura, camaradería y el virtuosismo de los pilotos audaces y equipos, generó un sentimiento muy particular en la gente de la época, transformándose en seguidores incondicionales, que se ha ido transfiriendo e incrementando de generación en generación. El rugir de los motores, un pueblo acercándole su aliento y todo un país pendiente de enormes radios que traían las noticias de recónditos lugares, daban inicio a esta pasión popular llamada Turismo Carretera.
Turismo.-
Si dedicamos espacio suficiente sobre los triunfos ocurridos en la “Mar y Sierras” ; nos resta hablar de la consagración de marcas como Alfa Romeo, que ganaría innumerables carreras durante la década del '60.-
Podemos encontrar las que se disputaron en 1962-63 y llegando al mes de Diciembre, previo al verano, el Diario de la Mañana de la ciudad de Mar del Plata organiza un prueba de la especialidad continuando unas de sus ediciones programadas de la clásica prueba de la “Mar y Sierras”. La primera, fue ganada por Alberto “Larry” Rodríguez Larreta, con un Alfa Romeo 2600 Sprint, y su espeluznante velocidad de 184 Km/h le alcanzaría para ganar dicha prueba. Compitieron diferentes categorías, como la “C”,”D” y otras. 
Secuencia de un retome La edición 1966 tenía un recorrido de unos 599.370 Kilómetros, uniendo Mar del Plata con Miramar y regresando a la ciudad atlántica por via El Pito, continuando a Balcarce, Tandil, Benito Juárez, Necochea, y de nuevo hacia Mar del Plata por El Pito y Miramar. Aquí se uso el “clásico” paso por El Monolito [hoy conocido por la rotonda que une los accesos a la ciudad por la Av. Luro y rutas colectoras 226, 88, y Autovía Nº 2]. Premio Diario “El Trabajo” y el Trofeo Amortiguadores De Carbón. Estuvo organizada por el Mar del Plata Automóvil Club y se realizaron pruebas para Debutantes [previo a la carrera] en una pista construida en el Autodromo e inaugurada especialmente para dicho evento sobre terrenos del Aero Club en el Kilómetro 9,5 de la Ruta 88. Condiciones de asfaltos y muchísimas curvas extensas, así como rectas generales. Existió la carencia de información brindada a través de la ruta y sobre la carrera, y lo que ocurría con el piloto y copiloto también. Récord de anotados para la prueba, corrieron unos 140 binomios en el circuito costero.
En la imagen vemos a Osvaldo Antelo al volante de un “simpático” Renault Gordini 1093 en secuencia de un retome. Su profesión de preparador de automóviles de competición del TC, colaborador de la ACTC y APTC-2000 del Atlántico, los de Turismo clase “2 y 3” etc., no le privaron que corriera la competencia de Turismo. Se clasificó en 2º lugar en su categoría de los autos intermedios, es decir, la “B” con un tiempo de 4h04m51s.
Tal así, la prueba es conocida por los duelos de marca entre “sí”, y los hechos ocurridos durante el desarrollo de algún pasaje de la competencia, donde la velocidad era superada por los conductores en 240 Km/h sobre el trayecto. Participaron Alfa Romeo Giulia Ti y el Alfa Romeo 2600 Sprint Bertone Coupe, ambos conducidos por dos grandes pilotos de la época, el italiano Andrea “el Tano” Vianini y Rodolfo “Rolo” de Alzaga, que era navegado ocasionalmente por el piloto de TC, Eduardo “Tuquí” Casa, quienes ganaron la general e intervinieron en la categoría “E”. El desafío quedó en manos de Vianini y su promedio alcanzó los 180 Km/h durante la rivalidad en competencia, triunfando en la clase “D”.
Nos queda por expresar que la “Mar y Sierras” fue una carrera “monótona”, clasificada en los Calendarios Anuales. Pero, paradójicamente, nucleaba una cantidad de inscriptos que nunca lograron otras competencias de Turismo, con la excepción del Gran Premio, permitiéndole gozar del rugir de los motores y un ambiente de fiesta.
No obstante, las típicas competencias del Standard, Anexo “J”, Turismo Mejorado Anexo “J”, o solamente denominación practica de Standard Histórico, pasarían a convertirse en los Gran Premios de Turismo al estilo rally o pruebas de regularidad cronometrada que han hecho su participación por la zona, produciendo el interés de nuestro público a concurrir a la ruta para presenciarlo en el paso correspondiente y ver la acción de un automóvil ligado al Turismo y su gente.
 |
 |
Inolvidable los saludos y las luces encendidas.. Con el paso de los años, ¿...quién dijo que todo está perdido...?, los caminos hicieron posible nuevamente que las “cupecitas” se junten. En las imágenes, se ve un Ford de TC de 1937 y un Fiat 1500 Berlina - (Foto “Turbo”) |
Mar y Sierras Histórico.-
La “nueva” versión de la “Vuelta Mar y Sierras” denominada “Histórico”, se puede ver en una prueba programada para el Campeonato Argentino de Turismo y Turismo Carretera Histórico organizado por el Automóvil Club Argentino, motivado por la celebración del centenario en el 2004. Será continuada este año en el mes de Noviembre, cubriendo un recorrido de unos 1.000 Km y uniendo dos etapas programadas para la ocasión.
Tiene un premio “Grey Rock” y su programa es amplio, con una largada en Buenos Aires, es decir, Avellaneda, Verónica, Punta de Indio, Gral. Conesa, atravesando parte de la Zona Atlántica, luego ingresando a Gral. Guido, Las Armas, Ayacucho, lugares pintorescos de nuestra provincia de Buenos Aires. Haciendo honor a su nombre, se realizar el paso por las Sierras y culmina la carrera allí definitivamente, en Tandil. Después, se produce la salida y se recorre en dos oportunidades, pasando por Napaleofú, Ayacucho, Tandil, Fulton, Napaleofú, Ayacucho, y nuevamente Tandil. Abriendo un historial que calculamos nunca se va ha acabar, permitiendo a las nuevas generaciones conocer un poco del “viejo y buen” automovilismo que se hacía anteriormente.
Las ruta observada hará gozar de los paisajes de ensueño, entre Mar y Sierras, las grandes ciudades, calmas lagunas. Las Serranías y Praderas, harán palpitar y vivir las bellezas naturales de una de las zonas más ricas que la Argentina tiene y es apreciada por todos.
Usando típicos lugares en homenaje adonde se corrió, como ocurriera la edición anterior, formando una largada y llegada en la ciudad de Tandil, luego el tránsito por las costas marítimas de Necochea, Miramar, Mar del Plata, después una subida por las Sierras, llegando hasta el paso por Balcarce. Asimismo, se utilizó parte de Ayacucho y diferentes ciudades anexadas, con caminos de tierra como alternativos y realizando a relojes con suma de tiempos cada una de las etapas o pruebas establecidas.
La participación consiste en que los concurrentes se alistan con el Carnet de GPA “Gran Premio Argentino”, que es proporcionado por nuestro ACA, divisional CDA. No obstante, vemos que los pilotos pueden correr si lo desean aparte y sin tener una Licencia que los habiliten, en categorías como la “A”, ”B”, ”C”, ”D”, ”E” y las divisionales TC fórmulas “A” y “B” siempre cuando tengan los automóviles adaptados que participaron durante los Grandes Premios de Turismo y Turismo de Carretera antes del 31 de Diciembre de 1967. Convoca a miles de seguidores y participan alrededor de 150 tripulaciones como máximo.
La clases de autos, vemos a los Fiat 1500 Berlina y las Coupe, el DKW, Auto Unión, Austin Mini Cooper, los Citroën 2 y 3 CV, Valiant III, NSU Prinz (una “galerita” en el camino), el Peugeot 403 y 404 GP, Torino 380, Ford Mustang, los Ford Falcon comunes y el de TC, los Volvo 122 S y el tradicional Volvo, un par de Alfa Romeo, y el “ratoncito” Renault Gordini, entre ellos. Es rica y variada la representación de modelos de décadas, parten desde 1930 hasta 1970 inclusive.
Nombres iguales de aquellas épocas, reflejados en algunos casos llevando las inscripciones de algunas fábricas, teams, peñas automovilísticas, concesionarias de marcas y la pintura idéntica a como se corría antes. Proceso de restauración... significaría mucho seguir utilizando los “seudónimos”...
Veamos:
 |
 |
“Beau Geste” y “Gath & Chaves”, captados por “Turbo” en caminos de tierra y ruta abierta. “Cupecitas” del Ayer vs. Autos de Turismo. Un verdadero ejemplo para el automovilismo deportivo reflejado hoy en día. |
Ya no es lo mismo tener aquellos pilotos de época, tales como: Roberto “Bitito” Mieres y Carlos “Lole” Reutemann –excelente corredor de Turismo -, quien nos regaló victorias obtenidas en aquel año 1962, cuando ganaría la prueba “Vuelta al Pan de Azúcar” dominando con un Fiat 1500 Berlina. Además inscursionó en el Turismo de Carretera en ruta, junto a Alberto “Cocho” López, Ricardo Zunino, Carlos “Charly” Menditeguy, Nasif Moisés ”Califa Chico” Estéfano. El ciclo se cerró para abrir nuevas oportunidades a gente que sigue “cultivando” el pasado. Es como ver de nuevo a los hermanos Gálvez o a los Emilliozzi, o a Domingo “Toscanito” Marimón. Diciéndole, gracias señores. Por la vuelta y para revivir esto tan apasionante de aquellos tiempos de Automovilismo de Oro.
Conclusiones.-
A modo de cierre, digamos que ganar un Campeonato en el Turismo, es también como practicar cualquier otra disciplina del deporte. Motiva orgullo al entusiasmar a piloto y navegante, olvidando la cruda realidad económica y prosperar en hazañas deportivas. Si esto vale, resulta relativo el profesionalismo que tienen otros en el ejercicio del fútbol, por ejemplo.
La gente con frecuencia expresa que le gustan los coches de carrera que doblen bien y los pilotos con habilidad, capacidad de controlar un auto con la “sucesión” obligada de los derrapes, controlando sobre las cuatro ruedas como los de TC corriendo audazmente en caminos de tierra.
La obsesión de Argentina mirando a Europa y sus carreras se vio trasladada a nivel local. No olvidemos las transmisiones de radio y la voz inconfundible de Luis Elías Sojit, trayéndonos una competencia de TC o el Turismo a Secas... apasionantes victorias, algunas de ellas ya acercadas a la televisión. ¿...Valió la pena invertir el esfuerzo realizado...?
No es difícil hacer cuentas del éxito obtenido expresamente afuera de esta actividad en ruta, aclarando que los medios no le dan un espacio suficiente para tratarla. Ha impulsado la vida y el discurrir de la industria de la competición en la Argentina, formando una base tecnológica de altísimo nivel, lo que no podemos decir, por desgracia, de otras actividades de nuestro país.
Antes y después, el automovilismo argentino fue acumulando pilotos, carreras, etc. Pero con un elemento evidente; nada fue lo mismo después de la época gloriosa. El circo se transformó, más que nunca, en una ruleta en la que el dinero manda. Parafraseando al “Negro” Rizzutto y su elocuente gesto con la mano, “...Por una cuestión de falta de tiempo...” |