| SIMCA ARONDE - 1956
Hace
casi cuatro años cuando Rene Ranallo me vino contar
que había comprado un SIMCA ARONDE, me di cuenta que
me re-encontraba con un viejo conocido, uno de aquellos autos
que nos llamaban la atención cuando después
de la Revolución del 55 empezaron a entrar autos nuevos.
“distintos”. Habíamos vivido detenidos
en el tiempo y por nuestras calles solo circulaban autos importados
hasta modelo 45-46, que por lo general eran grandes, negros
y de origen norteamericano.
Ese SIMCA ARONDE, había sido de un vecino mío
y después de un largo periplo volvía a verlo,
viejito, maltratado por la edad, la intemperie, el descuido
y porque no alguna vez la falta de “con que “arreglarlo,
pero entero, original-original hasta la pintura con que lo
conocí y admiraba de chico.
SIMCA (Societé Industrielle de Mecánique et
Carrosserie Automobile) fundada en Francia (Nanterre 1935)
por Enrico Pigozzi, italiano nacido en Torino (posteriormente
conocido como Henry Théodore Pigozzi), comprador de
chatarra para FIAT, luego agente de la misma, finalmente devenido
en armador y luego fabricante de sus propios autos derivados
de la marca italiana. Justamente este modelo, el Aronde (que
en francés quiere decir golondrina) es el primer modelo
propio, diseñado por SIMCA y aparecido en 1951.
Con motor de cuatro cilindros, válvulas a la cabeza,
a varillas y balancines, 1.221.cc llegaba a los 45CV desarrollaba
una velocidad máxima de 130 Km/h,.la carrocería
es autoportante. El coche de René Ranallo con que intervino
recientemente en el Gran Premio YPF Standard HISTORICO, es
el modelo Grand Large, del año 1956 un dos puertas
sin parantes (como nuestro conocido Torino).
Después de haber pasado por cinco dueños, llegó
el Aronde a manos de su actual propietario y restaurador.
Lo desarmó y poco a poco, día a día fue
haciendo lo que estaba a su alcance. Cuando le tocó
el turno a la chapa, un especialista, Carlos Bonfanti se encargó
de picaduras, abollones y reconstrucciones varias, así
como de la pintura.
En eso estaban y con alguna preocupación sobre futuro
del auto que estaba insumiendo mas de lo pensado, cuando aparece
esta idea del Gran Premio Histórico, razón para
tomar nuevo empuje y ponerlo de una vez por todas en la ruta.
Entonces Ranallo comenta el tema con un amigo, muy buen mecánico,
que se ofrece para el desafío, Héctor Bertrand.
que con mucho entusiasmo pone manos a la obra y ubica los
faltantes o como reemplazarlos, reformando piezas de otras
marcas, adaptando lo que se puede, el Simca vuelve a rodar.
René Ranallo y Erico Colombo venían corriendo
desde fin de los 80 en regularidad zonal, forman un muy buen
equipo, y ya habían tentado suerte con un PEUGEOT 404
en carreras de históricos de regularidad en Buenos
Aires con excelente resultado. Así que no fue mas que
tirarle la propuesta y el navegante picó. Mil veces
se preguntaron si el SIMCA se bancaría el desafío,
pero entre dudas y entusiasmo cuando se dieron cuenta estaban
en la largada frente al ACA
El resto fue como hicieron siempre, aplicaron lo que sabían,
mejoraron la forma de tomar los tiempos porque el navegante
vió que se sumaban errores en los parciales. El SIMCA
anduvo muy bien y volvieron contentísimos con el resultado
(segundos en su categoría y décimos en la general),
emocionadísimos cuando vieron en la etapa final; en
las sierras cordobesas al mecánico Héctor Bertrand
y otros amigos que fueron a alentarlos.

Así con cariño por los autos, amistad, voluntad
y sacrificio, completaron una etapa mas en la historia del
remozado SIMCA, que seguramente no será la última,
ya que junto con todo lo vivido deportivamente en el Gran
Premio Histórico, se dieron cuenta de que el Aronde
Grand Large es un modelo mucho menos común aún
de lo que creían.
Bocha
Balboni
bochabal@hotmail.com.ar
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