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Cupecitas junto al mar

La excusa era simple, tal vez sin mucha sofisticación. Cualquier oportunidad vale la pena y siempre habrá público que las recuerde y se arremoline alrededor de ellas. Es que convocan, no hay dudas. Hablamos de las eternas “Cupecitas del Ayer”, protagonistas legendarias sin igual de una época que marcó a fuego al automovilismo argentino.

Fue en el marco de los recientes festejos por el 137º aniversario de la ciudad de Mar del Plata, con la leyenda “Feliz 137 Años – Querida Mar Del Plata” o “Mar del Plata feliz 137 años”, el 10 de febrero pasado. Llegaron las eternas “Cupecitas del Ayer” a modo de tributo y se plegaron a la fiesta. El municipio, a través del Honorable Concejo Deliberante, declaró el evento de interés deportivo y cultural.

La iniciativa provino de un hombre muy ligado al deporte. Nos referimos a Adolfo “Guri” Perazzo, ex-jugador de básquet que hoy preside el Concejo Regional del Deporte (CRD) en Mar del Plata, quien organizó el encuentro y cuyo padre participó en la famosa “Buenos Aires – Caracas Gran Premio de la América del Sur” de 1948. Una emotiva y épica carrera que concentró una verdadera caravana histórica de unos 140 participantes que tuvo a vehículos Ford y Chevrolet como protagonistas principales, para recorrer unos 9.500 kilómetros en 14 etapas sobre caminos polvorientos que marcaban al Turismo Carretera en su más ferviente y original estilo. Un estilo que el tiempo no puede borrar y permanece indeleble en la historia de la categoría.

El viejo TC no queda en el olvido

El responsable de la convocatoria fue Jorge H. Bonomo, presidente de la Agrupación Clásicos e Históricos del Turismo Carretera Argentino (ACHTCA), que habitualmente organiza pruebas del TC histórico en todo el país. Otras actividades que llevaron a cabo fueron, justamente, las reediciones de la “Buenos Aires-Caracas” efectuadas en 1988, 1992 y 2009. El año pasado, conmemoró el 70° aniversario de la “Lima – Buenos Aires” y los festejos por los 100 años de GRANDES PREMIOS DEL AUTOMOVIL CLUB ARGENTINO.

En la apertura del evento, micrófono en mano, Bonomo expresó: “…queremos reivindicar lo que fue el turismo carretera de la época de 1937, año en que se realizó la primera carrera. Queremos que el TC de aquella época no quede en el olvido…” y destacó la conmemoración del 70º aniversario de la primera edición realizada un 12 de diciembre de 1937, que tuvo como ganador a Eduardo Pedrazzini, oriundo de San Nicolás de los Arroyos. Para evocar la misma, la ACHTCA hizo la reedición de las “Clásicas Mil Millas Argentinas del Avellaneda Automóvil Club” en 2007.

La presencia de las cupecitas en Mar del Plata fue un verdadero homenaje a los pilotos y periodistas pioneros que supieron engrandecer el automovilismo argentino. Se rindió merecido recordatorio a los cultores de ruta donde hubo héroes que escribieron la carrera más importante del mundo participando con esas legendarias “coupés”, en esta ocasión a cargo de ex-corredores y familiares de los protagonistas. Precisamente, los sobrinos nietos de Pedrazzini, Daniel y Roberto, estuvieron presentes acompañando a los pilotos Carlos Solveyra Tomkinson y Osvaldo Taddia.

A medida que transcurría el acto, se acrecentó el ruido de motores que tuvo su máxima expresión en una largada simbólica frente al Palacio Municipal de Mar del Plata y se recordó a un grande de la radiofonía argentina, el periodista Luís Elías Sojit (1910-1982), cuyas evocadoras frases –“coche a la vista” la más conocida- inmortalizó en sus transmisiones radiales del Turismo Carretera y a quien se definió como “…un hombre que hizo historia en los medios; un cronista de su época, social y político…”

Glorias legendarias

Se utilizó el predio perteneciente a la ex-terminal de ómnibus, en cuya playa de estacionamiento se montó el parque cerrado. Luego de largar, las cupecitas se dirigieron por la costa en un breve recorrido hasta el puerto y de allí emprendieron el regreso hacia parque cerrado. Por la tarde, fueron hacia la Plaza Mitre, donde quedaron expuestas para los seguidores, quienes, a pesar de intenso calor, permanecieron observándolas con admiración y respeto.

La participación del Museo del Automóvil de la ciudad de Buenos Aires fue destacada, ya que trajo un Ford TC 1934 apodado “La Empanada de Oscar” o “Empanada”, que corriera en los autódromos, y un Chevrolet Coupe TC 1939/40/46 que pertenecía a Juan Manuel Fangio.

La Agrupación “EUSEBIO MARCILLA” de Junín, Provincia de Buenos Aires, tuvo un representante de lujo en la figura de Edmundo Marcilla, sobrino de “El Caballero del camino”, quien apareció con el Chevrolet TC 1947 color negro impecable que conducía su tío.

Entre los presentes también estaban: Antonio G. Schachtl, de la Asociación TC Histórico del Ayer (ATCHA) y dos representantes de las Cupes Turismo Carretera Argentino (CTCA): Pedro Sarri (oriundo Capilla del Señor, Provincia de Buenos Aires) con Ford Cupe TC 1938 y el mendocino Juan Fracchia, que condujo un Ford Cupe TC 1940.

Una fiesta inolvidable en la que se acoplaron el automovilismo del ayer con la curiosidad de los presentes, sumando al recuerdo vivo de un tiempo que siempre trae nostalgia.

Rafael “Turbo” Manrique


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